“Al lector se le abren algunas ventanas por las que quizás antes no se había asomado” 30/03/2023 – Publicado en: PORTAFOLIO

Si alguien cree que ya lo sabe todo, quizás por haber escuchado innumerables sermones que tienen que ver con la condición humana como resultado de la caída, seguramente está muy equivocado. El pecado original, de Henri Blocher, no es un libro fácil.

Al lector se le abren algunas ventanas por las que quizás antes no se había asomado y que tienen que ver con un tema tan básico como el que hemos citado.

El autor, actualmente presidente de la Comunidad de Teólogos Evangélicos Europeos, formado en instituciones muy prestigiosas, como pueden ser entre varias de ellas la propia Sorbona o el London Bible College, hace un recorrido por la doctrina del pecado original introduciendo como punto de partida una reflexión sobre la maldad humana que desde el principio no nos deja indiferentes.

¿Por qué la percepción de la maldad humana va acompañada de sentimientos de indignación, culpa o vergüenza? Y, visto desde otro ángulo, ¿por qué somos también capaces de realizar acciones altruistas, solidarias, empáticas e incluso heroicas?

Cinco capítulos completan la obra de Blocher partiendo de lo que la Escritura enseña sobre el pecado original y lo hace enfrentándose a la visión de determinados teólogos liberales que, aunque hayan seguido predicando el pecado original, han introducido cambios importantes y trascendentales en dicha doctrina.

Es interesante el tratamiento que hace del relato del Edén, viéndolo desde la perspectiva de la paleoantropología, la intertextualidad bíblica, el discernimiento literario y la reflexión teológica, lo que trata en el segundo capítulo.

 

Quizás para muchos de nosotros sea una sorpresa encontrarnos con el comentario que hace sobre el concepto que Pablo tenía sobre el rol de Adán, para lo que saca a colación las interpretaciones “abiertas” y “cerradas” de Romanos 5. Posiblemente no habíamos llegado a hilar tan fino. La coexistencia del fenómeno universal del pecado, es decir la esclavitud de todos los seres humanos desde su nacimiento, con la responsabilidad personal, merece una reflexión de la que el autor se ocupa en el cuarto capítulo.

¿Sacrificamos el intelecto al considerar la doctrina tradicional y ortodoxa sobre el pecado original? ¿Es compatible con la mentalidad moderna? Es el tema de discusión del quinto y último capítulo de esta obra.

Como hemos indicado al principio, no es un libro de lectura fácil; pero a la vez que fundamenta la visión conservadora sobre una doctrina nuclear del cristianismo, nos pone en contacto con las corrientes teológicas que, sin duda, al desvirtuar la doctrina del pecado original tal como se presenta en la Escritura, también, como consecuencia, desvirtúan la doctrina de la salvación.

Reseña escrita por Alberto Arjona y publicada primeramente en la revista Edificación cristiana.